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BIOGRAFÍA

Portada 

Nombre: Jorge Rodríguez Gago       

Fecha de nacimiento: 3 de Enero de 1981        Oviedo (Asturias)

Residencia: León

Peso: 58 Kg.

Altura:1´69

        Hola, soy Jorge, y me gustaría contaros el porqué de mi pasión por las motos.

        Mi padre era un gran aficionado a las motos, y en concreto a la moto de montaña. Yo tenía poco más de dos años de edad cuando me compró mi primera moto. Con ella  íbamos a los polígonos y a los descampados, sin mayor pretensión que el poder compartir, un padre con su hijo, una de sus grandes aficiones.

        A los cuatro años asistía a mis primeras concentraciones, siempre tutelado por mi padre, y participaba con los demás moteros incluso en las rutas que organizaban. A los seis años tenía mi segunda moto, una Mecatecno. Con ella, algunas tardes, mi padre me llevaba de excursión por el monte. A pesar de los apuros que pasaba para mantener el equilibrio cuando estaba parado, disfrutaba con este tipo de salidas, pero ésta era una actividad dura,  y no podía compartirla con niños de mi edad. Según iba creciendo crecían las motos, y la siguiente sería una Malagutti, mi primera moto con cambio, y luego vino una Rieju RR. Esta fue mi última moto con ruedas de tacos, pues a mis 14 años empecé a darme cuenta que en realidad me gustaba la velocidad de las motos de carretera, y no el polvo ni el barro de los caminos de montaña.

        A los 16 años, y no sin dificultad, convencí a mi padre para comprar la que sería mi primera moto de carretera, una Aprilia RS 125.  Fue algo muy emocionante porque era mi primera moto de verdad , y no pude contener las lagrimas cuando monte por primera vez. Fue entonces cuando comencé a no perderme una sola carrera del mundial de velocidad. En septiembre de 1997 asistí con mi padre al GP de Cataluña. Era la primera vez que me acercaba a un Circuito, y, desde las gradas, viendo aquellas bellezas mecánicas rugiendo como bestias domadas por los mejores pilotos del mundo, me quedaba sin palabras, y sentía que deseaba hacer lo mismo. Allí le dije a mi padre que yo quería correr en moto, pero no podía imaginar que no es cuestión de querer y tener talento, pues hay que trabajar duro, y tener un soporte económico importante. Sin la ayuda de mi padre, probablemente estaría quemando rueda por las calles como muchos otros chicos de mi edad que no tienen la oportunidad de rodar en un circuito. Es algo que nunca podré agradecer suficientemente, pues ésto seguramente sea lo mejor que me está pasando en la vida.

        Unos meses después (año 1998), estaba rodando unas tandas libres en el Circuito del Jarama, el más cercano a mi casa (y eso son casi 400 km...). Aunque llevé algún que otro susto, pues no sabía bien las trazadas, sentía como si aquello ya lo hubiera vivido antes...Repetimos la experiencia y mi padre empezó a ilusionarse y volcarse en ello. Me inscribí en la Copa Aprilia 125, pero no teníamos mecánico, y mi padre (Médico de profesión) tuvo que hacerse cargo de la moto sin tener ni idea de mecánica, pues el lo más que había hecho hasta entonces era cambiar el aceite o tensar una cadena. Así y todo yo pensaba que podía hacerlo muy bien, pero una vez en carrera las otras motos volaban y se me metían por todos los sitios, y yo intentando hacer lo mismo acabé por los suelos, una y otra vez, sintiendo lo duro que es el asfalto, y una rabia total por no poder seguir aquellos pilotos, que la mayoría eran niños de 13  ó 14 años, algunos de los cuales hoy ya son figuras en el Campeonato del Mundo (Rodri, Olivé, Faubel, mi gran amigo Eric Bataille, ...). Fuimos aprendiendo a base de poner el Padock patas arriba, y haciendo amigos, incluso buenos amigos, que nos echaron una mano y nos apretaron más de un tornillo. Al final de la temporada ya empezaban a bajar los tiempos en el implacable Cronometro, y en la última carrera (Jerez), conseguí entrar en los mágicos puntos que otorgan a los 15 primeros clasificados, y que te hacen sentir que ya eres un piloto, pues entonces apareces en las clasificaciones generales.

            Al año siguiente (1999) repetí en la Copa Aprilia 125, y con la experiencia acumulada aquello ya era otra cosa, pues fácilmente me encontraba peleando entre los 10 primeros, aunque la cabeza de carrera siempre se veía lejos. Pero en Campeonatos Regionales como el de Madrid (Trofeo RACE), y  Castilla La Mancha, era habitual encontrarme en primera fila de parrilla y acudir al podio al final de carrera. El día que gané mi primera carrera no lo olvidaré nunca, 22 de mayo de 1999, en mi Circuito del Jarama. Lloré de emoción en lo más alto de aquel cajón...Pero también tuve momentos muy amargos, pues sufrí tres roturas de motor durante la temporada, y la última de ellas tuvo como resultado una fortísima caída en sexta a tope, de la cual conservo una gran cicatriz. Al final de la temporada quedé segundo en el Trofeo RACE 125cc, tercero en el Campeonato de Castilla La Mancha, y 15º en la Copa Aprilia. En el ranking Nacional que elabora la revista La Moto (mes de enero del 2.000), mi nombre aparece en el puesto 109º entre más de 900 pilotos nacionales de velocidad, encabezados por Crivillé y Alzamora, ambos campeones del mundo este mismo año 1999.

Este final de temporada coincidió con la proclamación de Alex Crivillé como Campeón en 500cc, y tuvo tal resonancia en los medios de comunicación generales que era como si a todo el mundo le hubiera entrado afición por el Motociclismo. Para mí fue fantástico, porque la prensa de mi tierra, tanto de León, donde vivo, como de Oviedo donde nací y tengo mi familia, se volcó conmigo como si yo fuera Crivillé, pues era lo más cercano que tenían en ese momento capaz de subirse a un podium de Motociclismo aunque fuese en un modesto, pero cada vez más prestigiado Campeonato, como es el Trofeo RACE.

            En el año 2.000 contratamos un mecánico de Lugo, Javier Ríos, que había sido mecánico del malogrado López Mella (piloto lucense, primer clasificado como piloto privado de 500cc a principios de los años 90, que falleció en fatal accidente de automóvil). Era la primera vez que llevábamos un mecánico, y eso nos hizo creer que podíamos aspirar a ganar la Copa Aprilia en su tercera edición. Pero sorprendentemente los tiempos no salían, y yo hacía todo lo que podía, pero rodaba más lento que el año anterior, y empezaron a volver las caídas, y con ello la pérdida de confianza, y un círculo vicioso que se rompió cuando dejamos aquel mecánico, ya que después del verano, sin mecánico, mejoré los tiempos en todos los circuitos que rodé, y se arregló algo la temporada, pues acabé 3º en el Trofeo RACE y 4º en Castilla La Mancha (habiendo faltado en dos carreras), pero en la Copa Aprilia no conseguí puntuar, pues de hecho solo acabé una carrera de las seis (20º), y las demás por caída o rotura no terminé, o incluso no llegué a salir.

A mitad de temporada, viendo que la Copa Aprilia resultaba un fracaso, intentamos dar un paso hacia delante y compramos una Yamaha TZ125 del 99. Cundo rodé con ella por primera vez sentí que había perdido mucho tiempo, pues no se parecía en nada a pilotar una Criterium. Una moto de Gran Premio es una auténtica moto de carreras capaz de trasmitirte sensaciones increíbles, que nunca había sentido con la Aprilia RS. Por fin era capaz de sentir como la puesta a punto es algo definitivo a la hora de poder aprovechar el potencial de la moto. Con ésta moto participé en dos pruebas Regionales (Albacete y Jerez) clasificándome 5º, y lo intenté en el CEV en las dos pruebas de Jerez, pero fué imposible clasificarme, aunque una de las veces por solo cuatro décimas de segundo (38º). Después de rodar con la Gran Premio, la Aprilia RS me parecía un juguete muy cómodo, y fué como volví a rodar mas rápido que nunca con la Aprilia en Albacete y Jarama, pudiendo mejorar mi clasificación final en ambos campeonatos territoriales.

La experiencia con la Yamaha Gran Premio fué corta pero muy aprovechada, pues creo que en cuatro meses que corrí con ella aprendí más que en los tres años que estuve en las Copas. Y sobre todo he visto muy claro que sin una buena moto y un buen equipo es imposible clasificarse, pues el nivel del Campeonato de España es actualmente demasiado alto, es la antesala del mundial, donde participan pilotos de muchas nacionalidades, y estar a ese nivel requiere un gran presupuesto y lo que es más importante un buen equipo de auténticos Profesionales.

            Así que éste año 2.001 tenemos a la venta la Yamaha TZ125, ya que compramos una Yamaha R6 con la que estoy haciendo la Challenge Yamaha R6 y el Campeonato de Castilla la Mancha de Supersport. De momento el objetivo es aprender, y creo que no se me está dando mal, pues llevo hechos menos de 1000 km con ella, y he disfrutado más que nunca. Corre de verdad, y  ya he rodado con ella más rápido que con la GP y sin mucha dificultad. Lo que estoy haciendo todavía no es nada, lo sé, pero para mi lo es todo y eso es lo importante. Ahora mismo mi sueño sería poder llegar a correr un Mundial, pero eso es demasiado difícil, y hay que tener los pies en la tierra, ahí arriba solo llegan unos pocos, así que me conformaría con poder participar en el Nacional y ser competitivo. Yo lo quiero intentar, pero solo con el apoyo de mi familia es casi un imposible. A pesar de todo quiero seguir aprendiendo, e ir superando metas a corto plazo.

            Desde que corro en moto estoy menos tiempo con los amigos, y apenas salgo a divertirme, pero tampoco me importa pues no me divierto como la mayoría de los chicos de mi edad, ya que en la discoteca me aburro, siento que estoy perdiendo el tiempo, y empiezo a agobiarme, pero tampoco se lo reprocho a nadie, porque la mayoría de la gente joven no tiene otra alternativa, o no se molestan en buscarla. Esto no quiere decir que sea un aburrido, porque suelo ser muy divertido, pero todo en su momento. Ahora mi sueño es hacerme un hueco en éste difícil mundo, y si no lo intento ahora no lo conseguiré, así que cuando estoy en casa y tengo tiempo libre me dedico a entrenarme por mi cuenta realizando todo tipo de actividades deportivas, ya que el deporte me gusta mucho, sobre todo el de riesgo. También estoy estudiando, y me cuesta lo suyo. Compaginar los exámenes con las carreras y entrenamientos es difícil, pero no me queda otra opción si quiero adquirir una cierta cultura y tener una profesión, que pueda estar relacionada con la moto.

           Sí deseas ponerte en contacto conmigo puedes enviarme un e-mail a: jracing64@hotmail.com

 

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